martes, 14 de junio de 2011

Unos que vienen otros que se van






De Lindos volvemos a Rodas porque toca cambio de tripulación. Fondeamos para pasar la noche enfrente de la ciudad y a la mañana en la neumatica bajamos a Pere que vuelve a Valencia. La cocina y la tripulación estamos de luto. Hemos perdido a Vicent, a Pere y en breve a Emilio. Aun sabiendo que algun kilo mas caerá (es el mayor problema del Alysio), es muy dificil que el liston culinario pueda mejorarse. Levantarse de la cama y encontrarse con Vicent o Pere que volvían del mercado con los productos frescos que habian comprado y que enseguida empezaban a preparar era el mejor de los presagios.
Esperamos fondeados un par de horas para que nos den atraque y cuando nos avisan volvemos a puerto. El puerto de Rodas es entretenido. Para atracar hay que tirar el ancla y hay viento. Estos dos factores consiguen un buen numero de curiosos viendo los agobios de los barcos para atracar y salir. Los fondeos se enganchan y los apuros de las tripulaciones que intentar recoger los muertos tienen su interés.
Conseguimos atracar sin demasiados problemas y organizamos un zafarrancho de limpieza porque llega la armadora con Alicia y Santxo. Cuando dejamos el barco presentable, Emilio improvisa la comida con las verduras que tenemos a bordo rematando con una tortilla. Lo dicho, la cocina y quienes nos quedamos vamos a echar de menos a los que esta semana han estado con nosotros.
Por fin llegan los nuevos tripulantes y Blanca y Emilio bajan para dejarles sitio. A la tarde volvemos a la ciudad y esta vez recorremos zonas con muchos menos chiringuitos para turistas. Mucho mas agradable. Acabamos cenando en la taberna Kostas. Muy bien y bien de precio. Luego volvemos al barco.
A la mañana siguiente nos levantamos pronto y vamos a la lavanderia y a la compra antes de desayunar. Duro. Luego volvemos al barco, preparamos un brunche, nos despedimos de Blanca y Emilio y salimos para dar el espectáculo. Tras un poco de tensión conseguimos recoger toda la cadena sin mayores problemas. El capitán dice que de los cinco barcos que hemos salido somos los que lo hemos hecho mejor. Siquiera sea por una vez.
Nos disponemos a saltar a Turquía. Teniendo en cuenta el viento que sopla desechamos enfilar a Marmaris y optamos por un punto mas al este. El lugar elegido es la bahia de Fethiye.
Maria

sábado, 11 de junio de 2011

Llegamos a Rodas





Levamos ancla a las 6 de la mañana y salimos de Anafi con rumbo este en dirección a Tilos. Tenemos por delante mas de 80 millas. El mar está de nuestra parte y el viento del norte mas bien flojo nos entra de traves y nos permite efectuar buenas navegaciones a vela.
Continuando con nuestra voluntad de incluir en la cocina platos tradicionales griegos, cocinamos una musaka con berenjenas rellenas, con carne picada condimentada con ajo, perejil, tomate y pimientos que comimos navegando.
A las 7 de la tarde llegamos a la isla de Tilos y fondeamos en la bahia de Eristou orientada al sur. Cena fria y a descansar pronto.
Al dia siguiente nos levantamos a las 8 y ponemos rumbo a Rodas. Desayuno en el camino. Despues de recoger la mesa divisamos a varios pajaros atacando unas bandadas de peces. Tras dar varias vueltas sobre ellos no conseguimos atrapar a ninguno. Nuestras perspectivas de pesca se van esfumando ya que es el primer dia que vemos algo de movimiento y no conseguimos sacar nada.
A las 15,30 amarramos en el puerto de Mandraki enfrente de las murallas de la ciudad vieja de Rodas. Despues de comer un arroz a la cubana y asearnos un poco salimos a pasear por la vieja ciudad amurallada. Recorremos la austera pero imponente calle de los caballeros donde se encuentran los siete cuarteles de las siete naciones que formaron la orden de San Juan de Jerusalen. Al final se halla el castillo del gran maestre, completamente restaurado, con un amplio patio central. Despues de visitar todas sus salas y dependencias, y ya en el exterior, recorrimos los exteriores de la mezquita de Zuleiman el magnifico que se encuentra cerrada por restauración de sus interiores.
Tras recorrer las calles de la ciudad vieja, todas ellas repletas de tiendas y tabernas, regresamos al barco a cenar y descansar.
El viernes a la mañana nos despedimos de Vicent que se volvia a España para hacer frente a sus obligaciones. Es lo que tiene ser importante e imprescindible. Tras recoger la ropa limpia que ayer dejamos en la lavanderia y efectuar compra de algunos alimentos frescos, soltamos amarras y nos despedimos de la ciudad de Rodas poniendo rumbo a la bahia de Lindos a la que llegamos hacia las 3 de la tarde. Segun fondeamos degustamos una fidegua que guisamos por el camino.
La bahia y el pueblo de Lindos estan a los pies de una impresionante fortaleza que los domina.
Despues de una buena siesta y tras dos transportes del bote auxiliar nos encontramos en el embarcadero desde donde arranca la cuesta que conduce al pueblo. Como su propio nombre indica, es muy lindo y está formado por un entramado de callejuelas muy estrechas, con pequeñas casas con decorados soportales de piedra arenisca. Lo negativo es que la mayoria de las casas son tiendas de regalo y tabernas muy turisticas.
Al anochecer volvemos al barco donde cenamos una ligera cena de guisantes con jamon y ensalada griega.
Despues de la habitual tertulia de sobremesa, que ha sido breve, a dormir con un fuerte viento del oeste que a pesar del resguardo que nos da la bahia, nos entra con 20 o 25 nudos.

jueves, 9 de junio de 2011

Santorini y Anafi




Tras el desayuno damos una vuelta por la vertiente este de la isla, cuyas pendientes son mucho mas suaves y estan llenos de campos con viñas. La bordean un buen numero de playas de arena negra.
Despues de aprovisionarnos en Carrefour, menos mal que tenian el emblema porque el nombre estaba en griego, cargamos el coche y nos volvemos al barco para comer y salir rumbo a la isla de Anafi de la que nos separan 20 millas.
Llegamos sobre las 8 y fondeamos frente a su pequeño puerto junto a otros cuatro veleros. Toda la isla tiene 450 habitantes y el pueblo está en lo alto de una montaña sobre el mismo puerto. Emilio prepara la cena con base de crema de calabacin, ensalada y aplastadillas de carne picada con ajo, perejil y huevo y rebozadas con pan rallado de cebada con sesamo.
Estando sentada toda la tripulación en la bañera degustando tan magnificas viandas y observando la espectacular vista del pueblo iluminada en lo alto de la montaña, apareció un ferry de mas de 100 metros con dos reflectores a proa que nos cegaban, dando toques de bocina, hasta el punto que tuvimos que levantar el fondeo y salir por piernas pues el mostruo no cesó un momento para efectuar su rapida maniobra de atraque, largando sus dos anclas de proa justo donde se hallaba nuestro barco. Lo tuvimos muy, muy, pero que muy cerca. El susto fue superior. Despues de fondear pudimos terminar la cena.
Temprano a la cama pues mañana nos espera una jornada de nacegación de 80 millas.

miércoles, 8 de junio de 2011

Santorini o Nisos Thera




Sobre las 11,30 abandonamos la bonita isla de Folegandros con rumbo a la isla de Santorini, en griego Thera, de la que nos separan 20 millas.
Como nos da la hora de comer por el camino Emilio nos prepara unos tomates rellenos de un rico sofrito de pimientos, anchoa y alcaparras. Lo acompañamos con salsa tzatziki que ha preparado nuestro capitan Joseba y que le da el toque griego a nuestra comida. Estamos intentando dar un carácter temático a la cocina del Alysio y procuramos insertar platos de la cocina griega a nuestra dieta.
Por la tarde y después de pasar bajo los impresionantes acantilados de Santorini cuya altura supera los 300 metros y sobre los cuales se ubica la ciudad y capital de la isla, llegamos al puertecito situado al sur. Conseguimos un coche de alquiler de 7 plazas, ideal para desplazarnos por la ciudad que visitamos al atardecer.
Es de agradecer que a Grecia todavia no hayan llegado algunas rigideces europeas. El marinero del puerto se ofreció para conseguirnos lo que necesitaramos. A las 8 le dijimos que nos gustaria alquilar un coche. Al cabo de un rato se presentó un joven con la furgoneta. Convenimos el precio y le pedimos información de donde aparcar y cenar.
Una vez en la ciudad contemplamos desde lo alto todas las terrazas de hoteles y tabernas, que aquí se escribe con v, que se extienden escalonadas y que tienen una colorida iluminación. Después de visitar las calles llenas de tiendas y joyerías, muchas joyerías, recalamos a cenar en el restaurante Ouzeri que nos habia recomendado el del alquiler del coche, y que resulto de muy buena relación calidad-precio. Volvemos al puerto a las 12.30 a dormir.
PD. En las dos ultimas crónicas no hemos colgado fotos y alguna de nuestras seguidoras pregunta por ellas. Se debe a que tenemos problemas de comunicación. En cuanto consigamos una conexión decente subimos las fotos de los ultimos dias.

martes, 7 de junio de 2011

Sikinos y Folegrandros




Después de una noche con mucho viento, pero sin ningún incidente, gracias al buen fondeo del Alysio y a la pericia de su capitan que supo situarlo en el sitio perfecto en la bahía de Mangunari y tras el desayuno de la tripulación, salimos a vela rumbo S-W hasta llegar a la isla de Sikinos.
A la hora de la comida fondeamos en la rada del puerto de dicha isla. Juanjo y Vicent se acercan al muelle con la auxiliar para comprar algunos alimentos y hacen un trato con el autobus de linea que comunica el puerto con la capital, a unos 4 kilometros y por 30 euros nos hace la función de taxi, viniendonos a recoger a las 4 y trayendonos luego de vuelta. Todo un lujo tener un autobus de 40 plazas para nosotros solos.
La capital donde nos deja el autobus debe contar con unos 50-60 habitantes, tiene el mismo nombre que la isla, y es un pequeño pueblo compuesto de casas arregladas y otras en ruinas, dispuestas en calles estrechas y limpias. Hay poco que ver pero mucho que sentir y de hecho la vista se pone al mismo nivel que el resto de los sentidos.
En Sikinos no encontramos monumentos pero si un conjunto de sensaciones que nos trasladan al origen de nuestra civilización. Sentimos la presencia oculta de personas humildes que mantinen sus casas limpias, combinación de los colores blancos y azules en las ventanas, sus pequeños jardines que adornan las casas y las calles con adelfas, calas, lirios, buganvillas lindas y especialmente con el rojo mas rojo que nunca de sus geranios. Nos vamos convencidos que los sentimientos de los habitantes de Sikinos seran un fiel reflejo de la belleza del entorno.
Sobre las 18 levantamos el fondeo y ponemos rumbo a la cercana Folegandros. Tiene toda la isla 300 habitantes. Tomamos amarre en su pequeño puerto tirando el ancla por proa. Nos cobran 10 euros por pasar la noche.
Despues de tomar una cerveza en una bonita taberna que veis en la foto, guisamos para cenar una patatas a lo pobre con huevos rotos, y unas picaditas de fiambre que contribuyenn a alimentar nuestros desnutridos cuerpos despues de una pesada jornada de navegación.
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Alysio 2014