jueves, 21 de junio de 2012

Es afirmativo


Buenos días desde Cefalonia!


Tengo un par de anécdotas que contaros. Cuando escribí el último post estaba sola en el barco con Emilio, mientras Susana, Carmen, Blanca y Joseba hacían una excursión a tierra con la neumática, hasta ahí todo perfecto, lo extraño fue que el sol empezó a esconderse y no llegaban.
Las 21.30 y no llegaban, las 22.00 y no llegaban. Hicimos varios intentos de llamarles por radio, no hubo respuesta. Sobre las 22.15 comenzaron los nervios, subir, bajar, paseos de proa a popa, vanos intentos de escuchar un motor en la lejanía… NADA! 22.25 encienden la radio y por fin se comunican con nosotros:
Joseba: Tenéis encendida la luz de fondeo?
Nosotros: si
Joseba: de acuerdo, manteneros a la escucha.

Nos tranquilizamos y pensamos que se les ha echado el tiempo encima tomando una cervecita en el pueblo y no se han dado cuenta de la hora, pero ya están de camino y podemos ir haciendo la cena.
Pasan 20 minutos y seguimos sin oír motores y sin rastro alguno de ellos. Media hora después vuelven a comunicarse con nosotros:
Joseba: Veis un faro de destellos hacia el sur?
Nosotros: no.
Joseba: Vale, manteneros a la escucha.
Ni una sola explicación. Seguimos intentando escuchar un motor, empezamos a pensar que vienen a remo, que el Almirante debe estar enfadadísimo, que las tres Marías estarán asustadas, calladas y ateridas de frío y por más que nos mantenemos a la escucha no nos dicen nada más, así que a las 23.00 les llamo:
Marta: dónde estáis?
Joseba: eso nos gustaría saber a nosotros
Marta: pero venis a remo o a motor?
Joseba: es afirmativo.
Incertidumbre absoluta, no se escucha ningún motor de fondo por la radio. Repetimos la pregunta, nos aclaran que vienen a motor pero que han parado a repostar, que mantengamos dada la luz de fondeo y cuando estén próximos a nosotros nos indicaran que hagamos intermitencias para cerciorarse de que somos nosotros.
La mesa ya está puesta, la cena se está quedando fría y por más que miramos por proa, alumbramos los alrededores y bajamos la música no escuchamos ni vemos a nadie.
23.15 comunicación por radio:
Joseba: apagar la luz de fondeo.
Apagamos la luz, volvemos a encender y en ese mismo instante escuchamos un estallido de euforia general. Nos ven! 10 minutos después aparecen por el lado opuesto al que se habían ido. Blanca besa el suelo cual Papa en sus mejores tiempos, risas nerviosas, nos abrazan como si vinieran de la guerra y nadie cuenta nada. Nos sentamos y empezamos a cenar hasta que por fin papá admite: nos hemos perdido. Típica expedición a tierra sin linterna que intentan volver de noche pegados a la costa, una pequeña roca les confunde, se pasan el barco y se dan cuenta cuando están 8 calas más allá.

Después de eso hemos estado en Vathi, en otra cala al sur de Itaca y hoy nos despertamos en Cefalonia.
Susana se fue ayer, la dejamos en un pequeño muelle de Itaca, fondeando donde no podíamos y ganándonos una reprimenda del ferry que nos dedico unos 3 minutos de bocina.

A nosotros ya nos queda muy poquito, el sábado Carmen, Emilio y yo nos volvemos a España, así que me voy a disfrutar de lo poquito que me queda

miércoles, 20 de junio de 2012

¿Dónde están mis botas?


El Alisio ya está navegando un año más. 


El martes después de un larguísimo periplo por carreteras griegas Carmen, Susana, Blanca, Emilio y quien escribe llegamos a Vliho donde nos esperaba papá. El miércoles por la tarde teníamos todo listo para zarpar. Hasta ahora hemos estado en Skorpio, Atokos, Porto Leone y Kastos. Hoy hacemos noche en una cala al noreste de Itaca.


La vida a bordo transcurre como siempre, sol, baños, cervezas y el alternador dando por saco.
Papá insiste en que os cuente la historia de las botas de Emilio que ha desatado una guerra de bandos abordo. Os pongo en antecedentes, Emilio tiene unas botas como único calzado para la travesía y un alzheimer galopante, Susana, Blanca y Carmen tienen ganas de pelea. Esto ha provocado que las botas hayan estado rotando de cofre en cofre durante día y medio hasta que Emilio las ha necesitado y ha empezado a preguntar por ellas. Es entonces cuando han comenzado las amenazas, el acoso psicológico y las agresiones físicas. Papá y yo nos hemos visto forzosamente posicionados en el bando de las chicas, ya que sabíamos donde estaban las botas y antes muertos que chivatos. El caso es que las siestas a bordo ya no son posibles porque después de comer comienzan las maquinaciones: que si te echo agua por la escotilla, que si te tiro de los pelos de las piernas, que si te despierto con la trompeta, y otras formas de molestar.


Las maniobras me reclaman, asi que por hoy lo dejamos aquí. En cuanto pueda os iré contando más cosas. 

martes, 12 de junio de 2012

Vamos, vamos.... que nos vamos

Mañana llega nuestra primera tripulación al Alisyo y esta es la ultima foto que he visto del estado del barco. Llegan desde el reino de las patatas Susana y Blanca, desde el reino de Leon Marta y desde el reino de Valencia Carmen y Emilio, y arrancamos. Joseba lleva un par de semanas con los preparativos. Acordaros de como quedaron los barcos despues de la ultima galerna que les pillo en tierras griegas. Por si alguien quiere refrescar la memoria debajo de esta entrada teneis las fotos de como quedaron los barcos y las narraciones de quienes alli estaban. Pero segun las noticias que llegan no habrá problemas para iniciar la andadura.

Asi que vamos a visitar a nuestros colegas de crisis. Con suerte no oiremos por unos dias hablar de tanta prima de riesgo, rescate, intervención y palabros que no se sabe muy bien que quieren decir. Y como no sabemos griego tampoco oiremos hablar de tanto sinverguenza y de la falta de cordura que parece se ha apoderado de casi todo. Y tal como van las cosas, y a resultas de lo que pase este fin de semana, es posible que las siguientes tripulaciones tengan que operar en dracmas y que nos encontremos con que han vuelto las fronteras. Pero me temo que poco podemos hacer mas que preparar las maletas. Asi que vamos a ello.

Tengo confianza de que en breve nos llegue una cronica de nuestros corresponsales contandonos en vivo como va todo.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Más del suceso

"Diez minutos son suficientes para poner todo del revés", o algo así, es como comenzaba el artículo de un medio local. Yo creo que fueron menos minutos, pero eso sí, de una fuerza inusitada. El nombre que le han dado al fenómeno varía, pero he visto en otro medio hoy que lo llamaban como hizo Joseba nada más acabar, aunque el resto le mirásemos con cara de incrédulos: squall en inglés, chubasco en castellano.
El resultado, ya lo mencionaba Angel, lo más triste es una persona fallecida, en uno de los barcos que estaba en la bahía; y numerosos daños materiales en barcos tanto en el agua como varados. Como anécdota, un español que estaba dentro de su velero , varado pocos días antes, cuando vio venir la tormenta, se alegró de estar en tierra...y le cayó encima un barco de 50 pies que le rompió el palo. Como apunta Maiko, ahora es tiempo de de los seguros.
Ah, y el Aldebarán, uno de los barcos que navega junto al Alysio y varado aquí, con mucha suerte quedó indemne. Se desplazó un poquito y sólo tiene un rasguño en el casco.

Queremos agradecer a quienes, a través de comentarios en este blog, e-mail, SMS..., nos habéis dirigido unas palabras de apoyo.

Aquí va un reportaje gráfico:

Un vídeo encontrado en internet:

Y nuestras fotos:


El catamarán volcado que ya salía en una foto del post anterior. Sus dos tripulantes salieron ilesos; la mujer, rescatada desde el interior por un buzo según nos han contado





Diversas vistas del varadero


Trabajos de recolocación


Nuestra visión desde popa durante unos días. Aquí ya muchos barcos habían sido recolocados


Joseba asombrado ante tamaña flexión de palo


Posición del Alisio en el momento del desastre




Comparado con todo eso, los daños del Alisio han sido moderados
:

Daños producidos por el Alisio al vecino, que es de acero

En fin, los tres que quedamos estamos empeñados en las labores de limpieza, ordenar, guardar, preparando el barco para la invernada mientras acaban de colocar los barcos y reanudan el izado a tierra de los que estamos a la espera.
Para mí es algo nuevo estar tantos días a bordo y en el mismo sitio. Tenemos vecinos en el barco al que estamos abarloados, viven en él; ya nos conocen en tiendas y restaurante, y varios gatos nos hacen compañía en la bañera.




martes, 20 de septiembre de 2011

Ultima hora: Edición Especial





Solo una breve nota para explicaros el último incidente del Alysio de este verano. Tan solo un par de horas después del que pensaba sería mi último blog

Imaginaros, en especie de ria de muchos Km, al lado del varadero, balsa total y abarloados a dos barcos destartalados. El primero más pequeño que el Alysio y en estado de ruina y el segundo muy grande, pero especie de caja vieja de zapatos con familia en su interior y aparentemente usado como vivienda habitual. Preparándonos para coger coche de alquiler e ir a cenar al pueblo, para al día siguiente visitar Meteora.

El Capi afeitándose… todo el día de lluvias intermitentes. Pero…

En pocos momentos se montó la de Dios. Espesura de nubes total, la lluvia arreciando y vientos “in crescendo” que creo llegaron a los 90 o 100 Km/h (o algo así). Las rocas en popa a pocos metros, las amarras tensándose y destensándose amenazantes y el barco escorando de babor a estribor en ángulo infernal que difícilmente me permitían tenerme en pié. Imaginad: cacharrería en el interior por los suelos, movimiento y furia huracanada que nos hacían temblar y la amarra de popa que se rompe debido a la fuerza del viento y las olas. Yo no supe que pensar cuando el Alysio se abalanzaba hacia el otro barco rompiendo el balcón de babor y las defensas por los aires. Yo asomado y ellos dentro (recordad, el afeitado del Capi en curso).. ¡Estamos sueltos de popa! – grito desesperado -. Tan solo en unos minutos la balsa de aceite se convirtió en mar embravecido. El Capi que sale aún untada la cara de espuma, Juanjo y Begoña que se lanzan a proa para soltar amarras e izar ancla, siguiendo las ordenes del Capi, que ya pone en marcha el motor, nos vamos a estrellar contra el otro barco o contra las rocas. Por fin el ancla arriba, dudas con el motor, el muerto y amarra de proa sueltas, nos lanzamos contra las olas y un barco en frente de nosotros, sin aparente control, contra el que casi nos estrellamos. Mirada al varadero, la mayoría de los barcos en tierra en el varadero por los suelos, tumbados unos sobre otros, Multitud de barcos con las velas desgarradas (¿cómo las sacó el viento de los mástiles?), barcos desarbolados y un catamarán boca abajo y la policía y los bomberos del mar auxiliando a sus tripulantes, ambulancias en tierra.

Nuestros desperfectos en esos escasos 15 minutos de furia huracanada: El balcón de babor desecho, al golpearse con el barco de babor, las dos capotas destrozadas (estaban plegadas). Tan solo eso, pero, creedme, en algún momento pensé en la posibilidad de tenernos que tirar al mar y ganar las rocas a nado.

Al final todo funcionó bien, ganamos el centro de la bahía y en pocos minutos el viento calmó. Aquí nos encontramos ahora, fondeados, hemos tomado unos espaguetis y hemos recordado los momentos y las sensaciones de esos escasos minutos. Empapados pero contentos de que hemos salido “a flote” sin mayores problemas que esos desperfectos en el barco. Ahora todo es calma.

El futuro, incierto, el varadero está destrozado y hasta mañana no sabremos las intenciones de su gente. No sabemos si se podrá varar el jueves como estaba pensado. Por supuesto adiós a Meteora… otro año será. Nos consolamos pensando que todo esto podría haber sido peor. ¿Qué hubiese sido del Alysio una hora después y nosotros cenando en el pueblo?

Os adjunto algunas fotos que muestran el estado de algunos barcos y de varadero, después de estos 15 minutos de destrucción.

Ángel

Alysio 2014