domingo, 5 de julio de 2009

Zadar y Ay!!! penita, penita, pena







Viernes 3 Julio: La tripulacion del Alysio se levanta este dia, consciente de que maritimamente hablando es el ultimo. Decididos a aprovecharlo al maximo (si cabe mas que los dias anteriores) nos tocan banos por doquier y el Adriatico como si fuera consciente de ello, se convierte en nuestro complice regalandonos sus mejores aguas con temperaturas ideales. Los momentos mas enternecedores se van sucediendo y entre ellos, destacar las muestras de carino entre el almirantazgo y la grumeteria.

Levamos anclas y lentos pero sin pausa alcanzamos al final de la tarde nuestro inevitable destino final: Zadar.

En un mas que apretado puerto, en el que se dan de la mano tanto ferrys (de la ya para nosotros mas que familiar Jadrolinjia) como multitud de embarcaciones de todo tipo y condicion, tratamos de reponer combustible con alguna que otra tensa situacion de por medio. Los colones estan a la orden del dia, con independencia de si se encuentran en la cola del pan, del cine o de la gasolinera del puerto.

Amarramos en la mas que tambien apretada Marina e iniciamos el asalto al casco antiguo de Zadar. Nos encontramos con una ciudad bulliciosa seguramente influenciada por el principio del fin de semana y de las vacaciones de verano.

Sabado 4 de Julio: Es el final, parte de la temporal tripulacion de la nave se despide poco despues del desayuno. El resto limpiamos y preparamos el barco para recibir al relevo de nuevos marineros que llegaran al finalizar el dia. Al atardecer se despiden los ultimos eventuales tripulantes.

Parodiando como laconicamente, afortunadamente hace mucho tiempo, decia una frase que no se deberia volver a repetir:

Cautivados por la Mar y desarmada la tripulacion del Alysio por la cruda realidad, la Nao ha alcanzado sus ultimos objetivos. La Travesia Dubrovnik-Yadar ha terminado.


Para los que han seguido el Blog, para los que lo seguiran, para los que realizaron comentarios en el, para los que aguantaron mis parrafadas, para los que las criticaron, para los que les gusto, para los que nos han llamado, para los que nos han enviado e-mails, para los que han cocinado, para los que han pilotado y ensenado las artes marineras, para los que han colaborado en el fondeo, para los que nos han avituallado, para los que nos han llevado en la gomona, para los que han fregado la vajillla, para los que pusieron las copitas de las noches, para los que pusieron los vermuts y cervezas de la mananas, para los que han leido junto a nosotros, para las tripulaciones con las que hemos coincidido, para aquellas con las que no hemos tenido la oportunidad de encontrarnos, para los grumetes que teniamos y en especial para Begona, Amaia, Juanjo y nuestro inestimable almirante Joseba. GRACIAS A TODOS

sábado, 4 de julio de 2009

Las islas Kornati y el pequeño catador








Miércoles 01 Julio: Cambio de mes y el buen tiempo sigue siendo nuestro aliado. Levamos anclas a nuestra hora habitual (las 11, las 12, la 1, que más da, estamos de vacaciones y las disfrutamos sin agobios) y dejamos nuestro fondeo en la isla de Kakan. Destino las Islas Kornati,
El último día de la Creación, Dios quiso coronar su obra y, de este modo, creó las islas Kornati, fruto de lágrimas, estrellas y aliento. Bernard Shaw.
Pues vale, si lo dice Shaw, así será, pero lo cierto es que el resto del país no desmerece y además no cobran en los fondeos (al menos de momento). Las Kornati, son 147 islas, islotes y arrecifes. Componen el archipiélago más grande y numeroso del Adriático. Aunque en su momento estaban plagadas de encinas y árboles de hoja perenne, en la actualidad puntualmente están cubiertas por una ligera capa de hierba y algunos matojos. Todo ello, “gracias” a la insuperable contribución de la mano del hombre.
Las islas constituyen el PN de las Kornati y claro, hay que pagar por estar ahí. Estamos empezando a entender que las iniciales no obedecen a Parque Nacional, sino a Pagar Nomás. Asumiendo nuestra condición de guiris, en la isla Ravni Kazan adquirimos nuestro ticket acreditativo de haber satisfecho el diezmo impuesto y hala a recorrer las islas a troche y moche con un p’aca p’alla sin parar, que para eso hemos pagado. Tanto recorrimos que nos salimos del Parque y nos pasamos al contiguo, Lukas Telascica. En una zona muy recogida y tranquila del mismo, fondeamos. Baños, cena, velada a la luz de la creciente Luna y de nuevo nos ronda la tragedia. Sin duda, la tristeza de la soledad, la ausencia del compañero Hennessy, impusieron su límite y finalmente sin remedio alguno, el exquisito ron Mount Gay, también nos dejó. Nos queda en la memoria su placido sabor.
Si la Mar curte el carácter del marino y crea recios hombres, en esta singladura hemos tenido la prueba de la veracidad de tal asertación. La dura vida marinera que elimina de raíz lo superfluo, se ha impuesto y entre los grumetes de la actual dotación ha hecho efecto esa afirmación. A uno de ellos en particular, de escaso acerbo gastronómico, reacio y férreo opositor a las novedades culinarias, las limitadas y restringidas condiciones marineras le han abierto los ojos y ha aprendido a disfrutar y gozar del amplio plantel alimentario. Berenjenas, calabacines, mojama, cecina, pisto por doquier y sin limites pasan por su paladar deleitándose y relamiéndose con sus sabores. Si tenéis críos de áspero y reducido carácter gastronómico, no lo dudeis embarcadlo, os ahorrareis una pasta en psicólogos.
Jueves 02 Julio: Baño nada más despertar (en ocasiones ha sido antes de desayunar y en otras después). Como nuestra cuota de estancia en el Parque se agota al tener tan sólo autorización para un día, levamos anclas para salir del mismo y llegar a aguas libres. Sin haber salido todavía del área del parque, haremos una paradita para comer. Al atardecer y en la bahía de una isla (otra de las muchas existentes) fondeamos y la velada de la cena transcurre con canciones de Aute y porte similar.
A estas alturas caemos en la cuenta, que los afortunados que van a realizar la totalidad de la Singladura proyectada, se encuentran en el paso del Ecuador. Los “pobrecitos” parecen más apenados que los que mañana (día 4 de Julio) abandonaremos la nave y parece como si estuvieran esperando nuestro consuelo. ¡¡¡¡Habrase visto tamaña desfachatez!!!!

CARLOTA y CARLOS vs CABEZON y PEPINILLO





Nos tirábamos los unos a los otros al agua sin compasión.
La batalla era dura, pero Carlos y yo resistimos hasta el final.
Lo malo era que tuvimos unos cuantos problemillas con Carlos y sus
Fotos tirándose por estribor; porque no salían bien en ningún
Momento, hasta que la FOTO salio bien.
Después de aquello ya nada nos salio mal ,sin contar que, después de que yo
Le quitara la escalera a Cabezón, el nos la quito a Carlos y a mi.
Entonces las cosas se pusieron feas, y tuvimos que arreglárnoslas para
Poder subir sin las escaleras; yo me tuve que rendir para que me
Ayudaran a subir las escaleras.
Después de comer, Carlos y yo nos dimos un baño, por suerte el Cabezón no se baño.
Esa misma noche el Cabezón me amenazo con tirarme al agua en la mañana siguiente;
Al final no llego a eso, pero me fui a bañar, me pego un empujón, y, como no,
Me tiro al agua; a la morruda de Pepinillo no la tiro porque ella es su socia;
A Carlos le tiro Lechuga…
La batalla termino en paz.

Carlota y Carlos

jueves, 2 de julio de 2009

Sibenik, Parque Nacional de Krka y la ausencia de Hennessy











Domingo 28: La continua lluvia aborta nuestro intento de desembarcar de nuevo para ver Trogir de día y muy a nuestro pesar, pronto nos alejamos hacía un nuevo destino; el Parque Natural de Krka para conocer sus famosas cascadas. Afortunadamente, dada la orografía del lugar y otros aconteceres, estaremos obligados a pasar previamente por Sibenik. Aunque esta ciudad no se promociona como destino turístico, probablemente por la sombra que le genera la proximidad del Parque Nacional, el centro urbano disfruta de una catedral extraordinaria y una red de calles y plazas trazadas en los siglos XV y XVI. Creo que no se le hace justicia y merece la pena incluir su visita en cualquier itinerario. La catedral de nombre Sveti Jakova (en honor a Santiago) es la maravilla de la Costa Dalmata. El friso que la rodea se encuentra adornado con 71 rostros de ciudadanos de a pie, de todo tipo y condición. Es famosa por ser la iglesia más grande del mundo construida exclusivamente con piedra, sin ladrillos ni soporte alguno de madera.
El acceso a Sibenik se hace a través de un estrecho canal, custodiado en uno de los lados por un faro con un semáforo que regula el tránsito de las grandes embarcaciones y en el otro lado por una fortaleza de ladrillo ya abandonada y cuyo interior visitaremos al día siguiente a nuestra vuelta del Parque Nacional. Dormimos en una cala a la entrada del canal.
Lunes 29: Ascendemos por el río Krka aproximadamente unas 6 millas, antes de llegar al pueblo de Skadrin, de donde parten los barcos que forzosamente hay que coger para acceder al Parque. Nuestra llegada es evidentemente bajo lluvia, está vez más fuerte e intensa que en otras ocasiones. Tal y como dice el refrán: Si no puedes con tu enemigo, únete a él, así lo hicimos, así que todos nos bañamos sin que cuatro mil gotas por metro cuadrado y por segundo, nos arredrasen. Al final, y supongo que por los gritos que dábamos, fuimos imitados por el pasaje de algún otro velero próximo al nuestro. La sensación es única y deberíais probarla. La imagen de las gotas de lluvia rebotando sobre la superficie permanecerá por mucho tiempo en la retina.
Al atardecer, la lluvia cesa y el ambiente se vuelve de lo más placentero. Bajamos a tierra para informarnos de la mecánica de acceso al parque y los horarios, además de visitar el pequeño pueblo que nos acoge. El horario de visitas y el sistema “sacadineroalosturistas” que tiene instaurado el estado croata nos vuelve a sorprender y permutamos (acertadamente según mi humilde saber) la visita al Parque por una cena de cordero y ternera a la campana, en un asador del pueblo. Muy bueno a excepción del rascagargantas de vino tinto que nos dieron. Ay, donde esté un buen Don Simón que se quite lo demás. Vuelta al barco en la neumática, pero eso sí, por tandas respetando el cupo de aforo de la susodicha embarcación. No queríamos que nuestro insigne Almirante fuera de nuevo duramente amonestado por la Policija de la Kapitanija del lugar, tal y como le había ocurrido esa misma tarde.
Permitidme que, en este momento, haga un alto en la narración y os haga partícipes de un luctuoso suceso que acaeció esa misma noche. Con profundo dolor os transmito nuestra amarga tristeza por la pérdida de un compañero de fatigas que desde el inicio del viaje ha estado formando parte de nosotros y que desgraciadamente nos ha abandonado de forma silenciosa, tal y como llegó. No tenemos la más mínima duda que sin él el viaje no hubiera sido igual. Las alegres sobremesas y veladas con que nos gratificaba, no serán las mismas sin su presencia, desde aquí unas breves palabras de agradecimiento y recuerdo de todos. Adiós a Hennessy, nuestro inestimable coñac.
Martes 30: Amanece de nuevo y alegría y alborozo en toda la nao, es el cumpleaños de nuestro insigne, afamado y único almirante que tan bien dirige nuestros designios y que con mano firme y recia sujeta fuertemente el timón para llevarnos a buen puerto. Celebramos el evento con los agasajos y cantos oportunos y después del desayuno, levamos anclas. Después de comer donde la noche anterior habíamos fondeado, hacemos un alto en la fortaleza que antes cité y posteriormente nos dirigimos a la isla de Kakan donde dormiremos. El buen tiempo se ha aliado con nosotros.

miércoles, 1 de julio de 2009

Split, Trogir y el tiempo yo-yo.




NOTA IMPORTANTE: Aunque para contaros la buena nueva esperaba a que coincidiera con el relato del día, me adelanto excepcionalmente a ese momento porque nos han llegado noticias de que algunos futuros marineros próximos a embarcarse, están temerosos del tiempo meteorológico que tenemos y se encuentran desanimados. Tengo buenas noticias para vosotros y para nosotros también. Desde ayer (día 30/6/09) la naturaleza parece haberle regalado por su cumpleaños a nuestro ya conocido e insigne almirante, los rayos de Sol que estábamos esperando tan ansiosamente. Luce el Sol y brillan nuestros espíritus, el buen tiempo parece que ha llegado y que se va a quedar. Animo.

Viernes 26 (continuación): Disculpad la ausencia de noticias. Los que ya hayan estado en el barco comprenderán fácilmente que el tiempo a bordo tiene otra dimensión distinta a la habitual; para el resto, sabed que en el barco el inmisericorde tiempo, discurre y se cuela entre los dedos a toda velocidad, cual si fuera finísima arena.
Sabed que sí, que llegamos a nuestro destino a ultima hora de la tarde (como siempre). Antes de arribar a Split, nos detuvimos para comer en la cala de una isla rebosante de veleros abarloados (en cristiano: atados unos a otros). La población marinera de esos frágiles esquifes, no eran otros que multitud de adolescentes que con su música y sus idas y venidas entre los barcos nos alegraron nuestra breve estancia en el lugar. Comimos dentro del barco, porque evidentemente y como ya habréis deducido, estaba lloviendo.
La llegada a Split (ya sin lluvia) fue muy tranquila, con un mar absolutamente liso. Después de la oportuna y necesaria recarga de combustible, accedimos como pudimos al estrecho amarre que nos concedieron en la Marina y rápidamente fuimos a asearnos para estar más que presentables en las calles de la ciudad de Split. Es la segunda ciudad más poblada de Croacia. El casco antiguo cuenta con un paseo marítimo alineado con palmeras y el palacio de Diocleciano, un monumento declarado Patrimonio Mundial. Después de un paseo desde la Marina en la que estábamos atracados, llegamos a la ciudad con las primeras luces del ocaso. Tras un breve deambular por las estrechas y agitadas calles llenas de vida, cenamos en una más que tranquila y escondida plaza del casco antiguo, que más parecía un patio interior de viviendas. Vuelta al barco, no sin antes tomar unos helados tras conseguir pasar a duras penas por las animadas y bulliciosas calles de marcha del lugar.
Sábado 27: Amanecemos con un Sol esplendoroso que hace molesta la visión sin gafas. Creemos que el buen tiempo ha llegado pero no será así, ya a esas horas se atisban grandes cúmulos cuyo desarrollo nos anuncia hoy tampoco conseguiremos librarnos de la hasta ahora sempiterna lluvia.
Estamos empezando a entender este tiempo yo-yo que nos ha tocado, buen tiempo a primeras horas de la mañana y tormentas y lluvias por la tarde, luego buen tiempo al anochecer y de nuevo alguna que otra lluvia por la noche. Pues lo que decimos, tiempo yo-yo, ahora sí, ahora no.
Volvemos a la ciudad, en distintos grupos para conocerla de día y realizar las compras que cada uno tiene asignadas. Si tenéis la oportunidad de pasar algún día por aquí, no os podéis perder el ajetreo del casco viejo ni los más que vistosos mercados de pescado, frutas y verduras, además de otros manjares, que colindan con las murallas de lo que fue el Palacio de Diocleciano.
Regreso al barco y preparamos nuestra salida hacía Trogir, ya bajo la amenaza de nubes grises, que se materializarán en lluvia a nuestra llegada a Trau, tal como se llamaba antiguamente. Aprovechando un momento de vespertina tranquilidad climatológica, desembarcamos con la neumática en un embarcadero aunque fuera de la ciudad, próximo a ella, y tras un breve paseo por carretera y en fila de a uno y por el lado izquierdo, tal y como mandan los cánones más elementales, llegamos al casco antiguo. La arquitectura románica y renacentista dentro de sus murallas está presente en todas las calles. Vuelta por el lugar y regreso al barco, cenaremos en su interior, todos esperanzados en que mañana hará mejor día.

Alysio 2014