jueves, 16 de agosto de 2012

Y todo porque Eva se comió la manzana…

 Ama Birjinaren egunean Athos mendia ikusi dugu,  osea, elegimos el día apropiado para recorrer la costa W de la península de Akti. En ella se eleva majestuoso e imponente el monte Athos (2.033 m.) cuyas laderas descienden hasta el mar y muy probablemente se pierden en los fondos marinos.
Y si decimos que el día era el apropiado es porque, según los evangelios, textos o leyendas apócrifas, el monte Athos fue visitado y bendecido por la virgen María, creemos que en persona, convirtiéndose desde ese instante en su jardín. 



Se construyeron enormes monasterios, habitados por monjes ortodoxos, a ambos lados del monte. Las construcciones recuerdan unas a templos Nepalís, otros a palacios rusos, otras a disneyworld y otras a castillos de los cruzados. Muchos se hallan colgados en lugares escarpados y de difícil acceso. Hasta aquí todo muy bonito.

Pero los monjes tienen sus reglas, las religiones sus fijaciones y a los curas se les ve el plumero, como tienen el dominio y mando de esta región, las visitas están muy restringidas, incluso prohibidas a las mujeres! Las retorcidas mentes de estos monjes, extienden  la prohibición a todo tipo de hembras del reino animal: tienen cerdos pero no cerdas, machos cabríos pero no cabras, burros pero no burras… solo está permitida la presencia de gatas para que se coman los ratones (creemos que ratonas no hay) y gallinas ponedoras, eso sí, por lo de los huevos.



Mientras recorríamos la costa admirando el paisaje y las construcciones monacales, se nos ha ocurrido que Juanjo podría presentar a los monjes un proyecto de trabajo para ocuparse de separar a los peces de las pezas que se acerquen a las orillas sagradas. Las de a bordo hemos pensado en un desembarco femenino con un pareo como única prenda y bailando el sirtaki desaforadamente…

Además de dejarnos fuera, el sector recaudatorio de a bordo me recuerda que esta comunidad monacal no paga IVA!



Como desagravio, Eolo nos ha obsequiado con unos fresquitos resoplidos que nos han empujado hasta Nisis Ammouliani donde nos encontramos fondeados.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Abandonamos las islas por la península Khalkidhiki






Ya en solitario, despues de la partida del Aldebaran, y con los nuevos tripulantes a bordo dedicamos tres dias a recorrer Skopelos, Alonnisos; Peristeri y Kira Panayia. Vamos entrando y fondeando por las calas sin ninguna prisa.


En una de las vueltas nos encontramos  a una pareja con el artefacto que veis en la foto, un trimaran de goma con un motor fuera borda. Nos acompañan parte del recorrido, y lo que es peor van por delante. Adviertase el gracioso tocado de la mujer que estamos seguros es avezada entrenadora de deportes de riesgo. Y aprecien su simpatía.


Visitamos un pecio que no tiene demasidado interes, y empezamos a hablar del salto a la peninsula de Khalkidhiki. Es decir, abandonamos las islas Esporadas del norte y volvemos a la Grecia continental. La peninsula tiene tres entradas, como tres dedos, no como nuestras rías gallegas que tienen cinco. En el mas famoso de los tres  se eleva el Monte Atos. Ya hablaremos de el. De momento solo adelantar que en la peninsula no se permite la entrada de mujeres. Como esta es una tripulación de mucho nivel terminamos hablando del hermafroditismo, de aquellas personas que no tienen los organos sexuales claramente diferenciados y a los que durante mucho tiempo se les atribuyó un sexo que no correspondia con el suyo.

El nivel sigue subiendo y Nieves nos habla de una casta en la India integrada por hermafroditas, los hijras y de una operación quirurgica que alli realizó su tia. Como yo estoy mas vinculada al pueblo me acuerdo del padre Arza y de las clases de derecho canonico, en las que lo estudiábamos. Y de ahí salto al libro de Carandell, Celtiberia Show en el que aparecían los casos prácticos de la asignatura.




domingo, 12 de agosto de 2012

La familia y cuatro mas



Fondeados en Skyatos hemos visto pasar los aviones que aterrizan en la pista que arranca en la misma playa y que se extiende cuesta arriba. No es posible fondear en la linea de aterrizaje, para evitar que los aviones tengan problemas con los palos. Hacemos un poco de compra y despues a bañarnos y fondear a una cala del sur de Skopelos. Tenéis a continuación el testimonio gráfico de la maniobra de fondeo del Aldebaran. La escuadra de neumáticas/remolcadores fijan un cabo a tierra a la vez que tiramos el ancla. Una vez los barcos están asegurados, invitamos a los colegas del Aldebaran a un gintonic acompañado de Carol King y Cecilia, para que veáis por donde navegan los gustos musicales.


A la mañana siguiente nos dirigimos a la capital de la isla con marejada en el mar. Tras un par de horas a motor conseguimos una plaza en el puerto que es municipal y que dispone de agua y luz, pero no tiene otros servicios. Eso si, el precio es bueno, 10 euros al dia. Quizá alguien de los que hayáis navegado por Baleares podíais darnos el dato del precio del atraque.

Nuestro patrón se estira y nos ofrece un arroz con ñoras, calamares y gambas, comida especial de despedida del Aldabaran. A partir de mañana nos dejan y vuelven hacia el cabo Sunion donde el barco pasara el invierno, y nosotros seguimos hacia el norte.

Para organizar la comida zafarrancho de combate a bordo. Queda muy rico. Ahí teneis la foto de las dos tripulaciones a los postres. Las piernas que se ven son las de Begoña, y la cabeza de Amaia.





Mientras estabamos en los preparativos llegan los nuevos tripulantes del Alysio: Maiko, Nieves, Julen y Mª Jesus. Como el mar esta un poco animado el ferry de Maiko atraca en otro puerto de la isla y tiene que acercarse en autobus de linea en el que embarcan a todos los que han bajado del ferry. Los que son afortunados tienen asiento, Maiko entre ellos, y el resto de pie. Como nosotros antes.

A la tarde compra, lavanderia, aperitivo y de nuevo cena de despedida.


viernes, 10 de agosto de 2012

Egun on desde Skopelos


El viernes 3 Juanjo y yo salimos a la noche de Bilbao, rumbo a Barcelona, desde donde rebotamos a Atenas, a la que llegamos a las 3.30 de la noche, hora local. Desde allí autobús a Agios Constantinos donde cogimos al ferry que nos dejo en Skopelos.

Allí nos esperaban comiendo bajo una parra las tripulaciones del Nan y Aldabaran. Despedimos a Susi y Pepin que volvían a casa, hicimos compra y lavandería y dormimos en el puerto. A la mañana dejamos a Vicente esperando a su nueva tripulación y el Aldebaran y nosotros salimos hacia la isla de Alonnisos para acabar fondeando en Tzorti.  Cuando ya dormíamos llegó el Nan con las incorporaciones de Alfonso, Consuelo y Quique.

Al día siguiente salimos hacia Skantzoura donde fondeamos con un cabo a tierra y un barco italiano a estribor que se coló entre el Aldebaran y nosotros.

Tras desayuno con baño, navegamos al principio a vela y luego a motor dirección Skiros. Cruzamos entre la isla de Skiros y Valaxa, cediendo el primer puesto al Nan para comprobar si la profundidad que marcaba el Pilot, un mínimo de 3 metros, era correcta. Fondeamos en Linaria y con las neumáticas a rebosar  desembarcamos para la cena de despedida del Nan que cuando nos despertamos ya había partido. Aunque el patrón y las tripulaciones del Nan son valencianos el barco lleva matricula de Bilbao.



Levantamos el fondeo y nos fuimos al pueblo a hacer la compra. Nos riñen al atracar por no hacer caso a las indicaciones del jefe del puerto que se niega a cogernos las amarras hasta que nos colocamos donde el quiere. Cuando conseguimos dejar los barcos nos vamos a desayunar a la terraza mas cercana. Todos sentaditos esperamos a que nos traigan el desayuno que nuestro bar encarga al de enfrente. Esperamos con paciencia. Luego a hacer la compra en un super minúsculo. Cuando preguntamos por carne, nos dicen que tenemos que ir a la capital a 10 minutos en coche. Pasamos. En el bar en el que habíamos desayunado preguntamos por bonito. Nos enseñan un par de rodajas y acabamos comprando casi 2 kilos para hacer un marmitako. Cuando a la noche nos ponemos a prepararlo nos damos cuanta que lo que nos han vendido no es bonito, sino un pescado blanco que no sabe a nada.





Pero no nos detienen. Volvemos a fondear en Skantzoura, abarloamos los dos barcos e invitamos a cenar a la tripulación del Aldebaran. Cena para doce a base de marmitako que prepara el equipo de cocina del Alysio con vete a saber que pescado. Chupitos y charla en la bañera donde acabamos viendo estrellas con el teléfono de Luis que te va marcando las constelaciones.


Tras desayuno y baño, como os daréis cuenta estas actividades se repiten siempre, salimos hacia Skopelos, donde fondeamos en la cara oeste, enfrente de una playa bonita con unos pinos muy frondosos. Baños y baños para acabar cenando y durmiendo allí. Intentamos solucionar la conexión de datos de la Blackberry de Joseba que no va desde hace una semana pero por mas pruebas que hacemos y por mas que chateamos con nuestra logística en tierra patria, papel que esta vez toca a Izaskun y Ana, no conseguimos recibir correos. Tras infinitos intentos me voy a la cama donde ya descansaban Begoña y Amaia y dejo a Juanjo y Joseba que siguen intentándolo.


A la mañana ha empezado a subir el viento. Los dos patronos han hablado y a las 6.30 levantábamos el fondeo. Yo me entero de muy poco ni tan siquiera cuando han entrado en el camarote para cerrarme las escotillas para que no entre agua. Cuando me he levantado he encontrado el barco tranquilamente fondeado en la capital de Skiatos y ropa de agua en la bañera

Seguimos teniendo muchos problemas con las conexiones y por eso publicamos muy poco. Vamos a ver si conseguimos mejorarlo.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Cronica de Thierry

ATHINA  - CABO SUNION

Antes que nada, disculpad vuesas mercedes por la demora en la narración de los aconteceres sobrevenidos en el Alysio a lo largo de la ultima semana de éste aún presente mes de Julio.

Como auténticos privilegiados, los últimos tripulantes embarcados, partimos del  puerto de la Marina Eza sito en la mismísima Atenas y próximo al conocido puerto del Pireo con destino al Cabo Sunion, y con el  objetivo de disfrutar de la vista del Templo de Poseidón  (sí, ese que aparece en el anuncio de una famosa marca de yogures). Aunque las féminas se sintieron algo defraudadas al saber que no las esperaría el efebo de Enrique Noriega, la contemplación del templo desde el mar y el atardecer correspondiente no tenían desperdicio alguno.

Como tampoco tenía desperdicio, el que rompiendo la magia de una travesía recien iniciada, alguno que otro tripulante tuviera que regresar a Atenas el Lunes por la mañana en busca de un nuevo alternador. Si, habéis leído bien, los avatares con el alternador perduran y se mantienen. El nuevo alternador tampoco cumple las expectativas y la desesperación eléctrica del Comandante, rebautizado en este viaje como el Capitán Supremo, sigue subsistiendo y convirtiéndose en un mal crónico difícil de atajar.

La presencia de Eolo aconsejaba permanecer en el lugar, y así lo hicimos. Los tres barcos de la singladura (Aldebarán, Nan y Alyisio) disfrutaron de un segundo atardecer en la parcela de Poseidón en espera de mejores vientos o cuando menos, más calmados.


TEMPLO DE POSEIDON – VASILIKO.

Ya en la mañana del Martés y con la intención de pillar desprevenidos a los dioses, zarpamos a las 6 de la mañana, alcanzando prontamente y todavía en el Continente, la marina Olímpica construida con motivo de los últimos juegos olímpicos helenos y que actualmente en sus edificios muestra las heridas del desuso y la ausencia de inquilinos, aunque no de barcos.

Realizadas las compras, nos dirigimos a la próxima isla de Ebia, que no pequeña, ya que en ocasiones y por su tamaño, uno puede seguir pensando en que nos encontramos en el continente.

Tras un trayecto un tanto movido para los neofitos, alcanzamos la paz marina y espiritual al llegar al mediodía a la isla Petali y más concretamente a la cala de Vasiliko. Allí nos esperaba la ansiada agua azúl, la playa solitaria y en contra de lo que vaticinaba la biblia Pilot, tan sólo la presencia de dos barcos. Aunque nuestro destino inicial se encontraba prefijado a mayor distancia, el consenso, la unanimidad y el buen criterio, se impusieron y fondeamos para permanecer hasta el día siguiente. Cena en la bañera, al aire libre y contemplando un cielo estrellado, que es difícil de ver en las urbes de las que procedemos.

Detallar, que el Capitán Supremo, nos dio muestras de sus conocimientos gastronómicos aprendidos en su singladura atlántica y aleccionó a la chiquillería en la elaboración de pizzas de supervivencia. Los críos encantados de aprender y de saber que las pizzas las puede hacer uno mismo y no es imprescindible encargarlas por teléfono. El resultado inicial, aunque no fue espectacular, ha ido alcanzando con la experiencia grandes cotas de éxito.



VASILIKO – ALMIROPOTAMUS

Después de una agradable noche, alterada en alguna que otra ocasión por las perdidas olas generadas por el paso de los ferrys,  alcanzamos el pequeño puerto de Nea Marmaris,  tras unas rápidas compras de los consabidos y ansiados ice cubes y demás materia prima para la elaboración de gin-tonics, tomar  unas cervezas y ver como los crios mientras tanto se habían entretenido en pescar 69 pececillos, que luego liberarían, partimos bajo un Sol implacable hacía nuestro  destino final del día. Almiropotamus.  Amplia cala, bien resguardada el viento Norte. Hoy los chavales inundan a la hora de cenar el Nan. Por contra, el Alysio se relaja con los adultos que llegan de este barco y la ausencia de la hiperactividad de los crios. En todo caso, agradecer la disposición y paciencia de Lourdes y de Toni, al permanecer con la chiquillería.


ALMIROPOTAMUS – CHALKIDA

El Jueves, inconscientes de lo que nos iba a deparar el día,  nos despertamos también pronto para los cánones históricos del Alysio y a las 7 de la mañana ya estábamos en marcha, alegres y ufanos.

Directos alcanzamos el amparo de una isla privada próxima a Eretria. Baños, cervezas, comida y siestas por doquier. Ese mismo día, debemos pasar bajo el puente que une el continente con la isla de Evia y cuya longitud no supera los 25/30 metros.  La apertura sólo se realiza una vez al día para no interrumpir el denso tráfico rodado al que se ve sometido tan ansiado puente y este se produce en el entorno de la medianoche. La burocracia helena nos obliga a estar en las proximidades del  puente antes de las 9 de la noche, por lo que una vez organizados y puestos de acuerdo levantamos los fondeos e intentamos abandonar la isla que tan bien nos acogió a la llegada, pero que no nos dejaría ir tan fácilmente. En la maniobra de salida y dada la poca profundidad existente, uno de los barcos de la travesía encalló. Sin consecuencias ni personales ni materiales, pero tras un denudado esfuerzo de más de una hora y contando con la sabía experiencia y hacer de los allí presentes el  barco en cuestión alcanzó las aguas libres para satisfacción de todos y en especial para los tripulantes embarrancados. Disculpad que me tome la licencia de omitir el nombre del barco. El hecho ocurrió tal cual os lo relato, pero no creo que sea menester particularizarlo para no afectar la estima de la marinería afectada.

Después de este lance, bien resuelto, alcanzamos el fondeo de Chalkida y los comandantes de los trres barcos gestionan con éxito ante la Guardia Costera la autorización de paso por el puente. Tras el pago de la correspondiente tasa y un ininteligible aviso radiofónico, los barcos fondeados nos ponemos en marcha y al igual que en las rebajas cada uno se coloca en fila para poder acceder a la otra zona a través del puente.  Este puente, que no se alza, ni se rota, sino que se separa, está en mitad de una ciudad y en una zona inundada por terrazas de bares y cafés, que a pesar de la crisis se encuentra asiduamente visitados. El evento de la apertura del puente a medianoche, congrega a cientos de personas a ambos lados para contemplar el vaiven de los barcos y veleros que a lo largo del día se han ido congregando en espera de franquear el exiguo paso. Por una vez percibimos la sensación que deben tener los famosos al ser observados a nuestro paso, y en ocasiones vitoreados, por las personas que se habían postrado en el lugar, cual jubilados ante las obras. Sin otra novedad fondeamos próximos en espera  de la llegada del último día de vida marinera en este año para algunos de los tripulantes del Alysio.



 
 Postdata que no es de Thierry, al que agradezco infinito que se anime a escribir porque estabamos sin publicar hace tiempo, sino mia. Asi como Prince dejo de utilizar su nombre para pasar a denominarse El Artista, Joseba parece que ha tomado apego al titulo El Supremo, y como quien manda, manda, voy avisando.

Alysio 2014