lunes, 17 de septiembre de 2012

La nueva Mojama


Durante esta semana hemos descubierto un nuevo tipo de mojama.
Dado que se habían empapado de agua, en un compartimento, gran cantidad de rollos de papel higiénico, y dada la escasez proverbial, ya sabéis, de servilletas para las comidas, se decidió reciclar estos rollos para este fin. De esta forma se procedió al secado de estos rollos, en igual forma a como se hace para el secado de la mojama. Así es que todas las mañanas se sacan los rollos a cubierta, bajándose al interior durante la noche. Ejercicio interesante para todos nosotros. Os adjunto una foto que da prueba de ello y que pudiera servir como ejemplo de ahorro y economización de los medios en el Alysio.


Ya nos encontramos en Chios, frente a la costa turca. En esta isla ocurrieron terribles masacres durante las guerras turco-griegas. Se dice que en 1822, de 118000 habitantes que había, solo quedaron 1800, debido a las masacres, rapiñas de carne humana para los mercados de esclavos de El Cairo y por los que escaparon a otras islas.
Visitamos el pueblo de Volissos con vistas extraordinarias a la costa. Se dice que este es el pueblo cuna de Homero.




El “hospitalillo” continuó su progreso: El infeccioso no estaba totalmente dado de alta, el trauma sí, pero se añadió a ello unas nuevas unidades de Odontología (flemón de un servidor) y otra de Dermatología (picadura marina a una de las tripulantes, tratada con Urbasón).

Con el cambio de tripulación el que suscribe ha tomado la función de tesorero y, ante el estado de “la herencia recibida”, con gran déficit acumulado, ha decidido, en acuerdo con la Presidencia, tomar alguna serie de medidas,  basadas todas ellas en el: “no-se-puede-gastar-lo-que-no-tenemos” (que no sé muy bien donde lo he aprendido u oído antes). Lo que más ha preocupado es el enorme gasto sanitario del Alysio en los últimos tiempos, por lo que se ha decidido establecer el “copago” y cobrar parte del costo, tanto de los servicios recibidos, como el de los fármacos que se entregan a los afectados. Las medidas han sido recibidas con un cierto desánimo, enfado, etc., por parte de la tripulación, pensándose incluso en organizar una posible marcha de protesta alrededor del barco (¡No sé de qué se quejan, siendo ellos la causa del problema!). La idea es intentar evitar el tener que recurrir a un Rescate en un país en que nos encontramos que, probablemente, estallaría en grandes carcajadas si se lo propusiéramos.



El cambio de tripulación se dio en Chios capital. Atracamos en su puerto y durante dos noches sufrimos los ataques sonoros del personal que paseaba o movía su coche con la música a todo volumen por el paseo del puerto, o bien de los DJ´s de las disco de alrededor. Todo ello amenizado por el ataque de una plaga de mosquitos, no se sabe si descendientes de la plaga de hace unas semanas, que terminaron de amenizarnos las noches. Ojo, que aquí las discotecas echan el cierre a las 6 de la mañana. Por ello estuvimos a punto de tener que añadir al “hospitalillo” la nueva unidad de Psiquiatría.
No obstante el sábado las tripulaciones salientes y entrantes dedicamos el día, después de limpieza, lavandería y compra, a recorrer la isla en sendos coches. Visitamos el Monasterio de Nea Mori y los pueblos, preciosos, de Pygio y Mesta. Mereció la pena la excursión.


Finalmente esta mañana hemos abandonado el puerto de Chios. El que hayamos podido sobrevivir a tamaño sufrimiento durante dos noches, ha sido agradecido por las autoridades locales que, acompañados por muchos paisanos (vestidos con trajes regionales) y por los Popes del lugar, han acudido a pié del Alysio para proceder a nuestra despedida, como podéis ver en la foto adjunta (banda de música incluida, aunque no salga en la foto).

Ahora nos encontramos en una bahía en la cara Oeste de la isla para pasar la noche, fondeados en medio de un silencio total y prestos a madrugar para iniciar, temprano en la mañana, la larga travesía que nos conducirá a una nueva isla.

Angel

miércoles, 12 de septiembre de 2012

El “Hospitalillo” embarcado


Entrando al puerto de Psara

Aquí nos encontramos ahora en el puertito de Psara, frente a la isla de Kios. Ya ha habido chupitos de ron y Ouzo y la gente se ha recogido a sus respectivos aposentos. Ha sido un día largo de navegación de 8 horas con olas de través que provocaban, al menos en mí, una sensación próxima al malestar. Lo hemos superado y finalmente nadie ha caído. Los delfines nos hicieron una visita.



Comida rápida en movimiento con Ajoblanco (mi especialidad) como único alimento (el meneo no pedía mucho más que eso),
Viento, mucho viento, durante la navegación, todo el tiempo a vela, y también durante la noche. Ahora mismo el viento azota y aunque se puede dormir yo, en mi camarote de proa, escucho el golpear de la cadena que a veces me hace despertar pero que otras veces me adormece. Nada fuera de lo normal.
En Mytilene (isla de Lesbos), hubo cambio de tripulación y todos juntos cenamos en el pueblo – acogida y despedida -. Se sigue comprobando que, comamos lo que comamos y seamos los que seamos, el patrón es el mismo: 10 € per capita.

Almazara cerca de Skala Loutra

Después nos hemos movido rodeando la isla de Lesbos. Hemos pasado por el pueblo cuna de la poetisa que dio renombre a esta isla por su canto a la belleza de sus mujeres. Parece que este pueblo se ha convertido en lugar de peregrinación y acogimiento de muchas de las que, muchos siglos después, se las dio el nombre de lesbianas.
Hemos parado en algún pueblo que otro y a las únicas lesbianas (porque eran de aquí, no por otra cosa) que yo he visto fue a dos señoras, todas vestidas de negro, que limpiaban y adornaban las tumbas en un cementerio de, supongo yo, sus respectivos.

En el puerto de Sigri

El primer día de navegación un tripulante (no citaré nombres por el tema de la seguridad y confidencialidad de datos) comenzó a sentirse mal. Fiebroso y cariacontecido pasaba las horas dormitando y somnoliento. El segundo día el tema se aceleró y aunque él aseguraba que era un problema de garganta, el resto de la tripulación nos preguntábamos si aquello no podría ser algún tipo de infección contagiosa que hubiese cogido al llegar a estas tierras. Tanto fue así que, en  algún momento, algunos se preguntaron si no sería recomendable, por el bien del resto de la tripulación evidentemente, el aislarle en la cubierta de proa bien guarecido por la gomona que allí se encontraba. Si bien alguien sugirió que dada la cantidad de islotes por los que atravesábamos, no sería mejor idea el “alojarle” en alguna de aquellas islas, bien provisto, eso sí, de las correspondientes provisiones y sombrilla – que no teníamos – o chamizo preparado con plásticos, a modo de lazareto, de tal forma que en algunos días alguna embarcación que pasase por allí pudiera recogerle y expatriarle. Aquellas discusiones fueron mano de santo porque desde que, con ojos asombrados nos escuchaba, al susodicho enfermo se le fue cambiando la color y su mejora fue en aumento, por lo que en algún momento alguien pensó que, o bien aquello había sido simulado para únicamente llamar la atención del resto – fruto de algún trauma infantil probablemente -, o bien quería evadirse de las obligaciones que, como miembro de la tripulación, se conlleva (ya todos sabéis…)
También ocurrió que otro miembro de la tripu, esta vez fémina, rodó escaleras abajo golpeándose en la cabeza, por lo que, en decisión de urgencia por parte del capitán – tan decisivo siempre – se decidió habilitar la zona de salón y cocina, como de “hospitalillo” de emergencia con las correspondientes unidades de infecciosos y trauma.

El infeccioso tomando vahos

Bueno, afortunadamente esta situación no duró mucho. El trauma se recuperó pronto y el “infeccioso” a medida que nos aproximábamos a los islotes-lazareto, fue mejorando ostensiblemente – que no, que no, decía, que ya me encuentro mucho mejor -. En la actualidad la situación está controlada, si bien al “infeccioso” le obligamos a cenar siempre a sotavento, al objeto de que las emisiones que lanza con sus toses no golpeen a ningún otro miembro de la tripulación. Tripulación que, a pesar de estos incidentes, ha salida reforzada en sus características de solidaridad y comprensión entre todos sus miembros, como bien habréis podido comprobar con mi relato.
Por cierto, para el examen parcial de navegación de mañana y dado que el infeccioso ha perdido las correspondientes clases, a éste se le ha obligado a contratar a un profesor privado como refuerzo, porque el de la “pública” (el capi) se ha negado a repetirlas, que bastante tiene ya con la bajada de sueldo y el aumento de horas de dedicación. ¡Faltaría más!

Ángel


jueves, 6 de septiembre de 2012

De las islas del Egeo del Norte a las Espóradas del Este… el Campanu 2012


 Mirina - Limnos
 Caprus Kastro
La tripu al completo 

Con la nueva tripulación a bordo: Begoña, Maialen, Victoria, Pili y Carlos el domingo a la mañana abandonamos definitivamente Kávala y nos dirigimos al Sur de Thassos a vela. El viento no nos es favorable, pero como el capitán se está ablandando con los años tiene a bien poner rumbo al Este para poder seguir trimando… llegados a la isla virada por avante (si, si, como lo oís, EL BORDO EXISTE) y ya con rumbo fijo a vela y a motor llegamos al fondeadero del Sur, al ladito del Islote Panagia. Una vez fondeados, Gin-Tonic con puesta de sol, un guisote de xxx bastante tierno, poterita y a dormir. El lunes nos toca gran travesía entre el Norte del Egeo y Limnos (en las Esporádas del Este).


A las 7:00, todos ilusionados en cubierta, para poner rumbo SSE (150º) en una travesía de 48 millas. La noche ha sido venteada, el ancla no ha parado de tirar. Desayuno en marcha, el viento no deja de aumentar: 17 nudos, 20 nudos, 22 nudos, viento de través, marejada y primeras bajas: Maialen y Carlos se retiran a las 7:30. Una ola, ras! Y todos calados: la tripulación mantiene el tono, cambio de ropa y a seguir navegando… la mar está bella.

Vamos a reducir trapo: 24 nudos, 25 nudos… recogemos el foque. Victoria, brillante, propone: y por qué no lanzamos la caña?. Un poco más de viento: picos de hasta 30 nudos, fuerte marejada.  Nuevas olas, ya calados y resignados, kriii, kriii, kriii….  ¡Ha picado algo! Empezamos a recoger el carrete, recogemos las velas, ponemos el motor, vamos a proa a por el gancho asesino y la sorpresa… El Campanu 2012: 15 Kg. de Thunnus Thynnus a las 10:00 a.m del 3 de septiembre. La bañera hecha un asco, Begoña pasada, el barco dando botes sin parar, Victoria solidaria con Begoña le acompaña vomitando el desayuno por la borda, PLAS, LA OLA!!!... Los de cubierta
empapados, calados, pero todos a bordo. La ola ha entrado en el camarote de popa babor, Carlos que pregunta si nos hemos chocado contra una roca, los utensilios del horno y los vinos por los suelos. Nuevas bajas, Pili, Joseba y yo en cubierta. Son las 10:30 y volvemos a izar las velas. Vamos como niños en juguete nuevo, calados hasta los huesos, salibando y pensando que cuando lleguemos a Sotavento de Limnos el oleaje y el viento reducirá: ilusos. A las 2 llegamos a Myrinas, Capital de Limnos. Todos en cubierta nos sacamos las fotos deseadas con el niño y empieza la producción y conserva del atún: 1 lomo en mojama, 1 lomo en semi-conserva de sal y azúcar (nueva aportación, todavía sin degustar), 1 lomo fresco, las ventrescas al hormo para comer (acompañados de blanco Meta Symbol), unos taquitos con soja, gengibre y sésamo para cenar y unos retazos marinados en soja y limón para picar. Quedamos definitivamente fondeados en Myrinas… ya ha sido suficiente y hay que limpiar el barco de tanta sangre y demás.

Hoy hemos dedicado la mañana a visitar Myrinas: castro con varios lienzos de muralla,  casas solariegas de cierto porte y callejuelas sombreadas por plantas trepadoras. Tras comer un rico arroz de calamari con gambas (hay que descansar del Campanu), nos hemos dirigido primero al S y posteriormente al O, con viento de través y sin oleaje a la bahía de Moudhros. El paisaje es desértico y la bahía conocida por ser el Cuartel General de la Commonwealth en la campaña de Gallipoli. Después de cenar unos fresquisimos lomos de atún encebollado, decidimos que mañana haremos la travesía entre Limnos y Lesbos, de 50 millas: esperemos que los vientos sean portantes.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Cuando Joseba descubrió a la mujer (con permiso de Begoña)


Tras descansar de la excursión por Samotracia partimos nuevamente hacia Thasos. Durante la noche habia soplado el viento y desde el puerto veiamos la marejada en el mar. Tras cumplimentar las formalidades de rigor con la autoridad portuaria, salimos decididos a aprovechar el viento y a ser agitados durante la travesia. Pero una vez salimos, el viento fue cayendo y la travesia que hicimos a vela resulto tranquila.

Recorrimos el sur de Thasos, para acabar fondeando y estrenando la potera. A pesar de la voluntad que pusimos y del tiempo que le dedicamos ningun calamari se animo a dejarse atrapar por nosotros. Lo mas que subimos fueron algunas algas, aunque nos reimos bastante.

Al dia siguiente, tras el baño de despedida salimos hacia Kavala donde atracamos. A la noche llegaron Carlos y Pilar que eran la primera parte de nuestro relevo. Cena en tierra y Santxo, Amaia y yo nos fuimos a un local de moda en el puerto que organizaba una sesión de DJ. Nos impresionaron especialmente los zapatos que lucian las chicas y los cortes de pelo de los chicos. La descripción por parte de mis acompañantes tanto de la fauna del local como de las actividades de socialización que desplegaban resultó muy instructiva.

 A la mañana siguiente Amaia y yo nos montamnos en un taxi que nos llevo al aeropuerto en el que cogimos el mismo avión en el que llegaban Victoria y Maddalen. A la tarde salia tambien Mª Angeles y a la noche llegaba Begoña.

Desapues de nuestra partida y a pesar de la compra de la potera, parece que los tripulantes del Alysio han vuelto a la pesca de ejemplares mas grandes. Asi parece desprenderse de la foto que nos han mandado. No voy a hacer comentarios. Durante las cuatro semanas que he estado a bordo nos hemos pescado mas que las algas de Thasos y hoy nos llega esta foto con el pie de que para comer atun no hay que ir a Donosti, sino quedarse en el Alysio.





Hoy ya en Bilbao le contaba a Juan Carlos las andanzas en el Alysio y hemos recordado el momento del año pasado en que Joseba descubrio a la "mujer". El Alysio estaba cerca de Itaca y junto a el se encontraba una motora grande en la que quien pilotaba intentaba fondear la embarcación. En la  proa se encontraba una mujer de unos 40 años que con paciencia y tranquilidad obsevaba las operaciones que el patrón realizaba. Finalmente la mujer se echo al hombro un cabo de dimensiones considerables, se tiro al agua y con un estilo que asemejaba a Esther Willians recorrio una considerable distancia para finalmente volver al barco despues de haberlo dejado asegurado. Una vez a bordo se dirigio al patron para decirle con tranquilidad que dejara de andar con los motores porque resultaba molesto.

Joseba asistia a estas operaciones con la boca abierta y con un signo de admiración en su cara. Y Juan Carlos hoy me preguntaba si habiamos tenido la ventura de haber vuelto a coincidir con semejante mujer.

Postdata para Santxo. Al igual que el año pasado, en varias ocasiones hemos hablado del azul Bilbao y sobre las caracteristicas de tal color. Incluso se nos ha pedido a los bilbainos de a bordo que dieramos el numero de pantone del mismo. Sin animo de polemica. añado a esta entrada el autentico azul Bilbao y las proporciones de sus distintos componentes, aunque por el tono de las preguntas supongo que la discusión sobre su existencia continuara el año que viene.


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miércoles, 29 de agosto de 2012

Samotracia

Un viento de través fuerza 5 nos acompañó en la travesía entre Lagos y Samotracia. Encantados, nos llevó en volandas, haciendo entre 7 y 9 nudos, hasta el puerto de la capital de la isla donde atracamos. 

Decididos a recorrer la isla, esta vez por tierra, fuimos a alquilar un coche y en tal menester conocimos a un espécimen de los que no te crees que puedan existir: camiseta de tirantes, cuadrado, mascando chicle con la boca abierta mientras iba haciendo globos y nos trataba a baquetazos. En la oficina a la que subimos colgaban un saco de entrenamiento de boxeo y unos guantes, actividad a la que al parecer se dedicaba el individuo. 

Finalmente alquilamos dos motos para cinco porque según nos dijo nuestro arrendador en Grecia las motos de 50 centímetros necesitan carnet. Las motos machacadas, no podían con su alma, y menos con nuestros kilos. Pero por 15 euros cada una no cabe exigir mucho mas. Sobre las motos y con unos cascos destrozados que no cerraban, nos fuimos a cenar al centro de la capital, a unos 6 kilometros del puerto. Dos en cada moto y uno andando. Se deja a uno de los paquetes a mitad de camino, y la moto vuelve a buscar al que empezó a caminar, en tanto que la otra moto llega con el suyo hasta el final, lo deposita en destino y vuelve a por quien ha quedado a mitad de camino. Una moto sin luz y la otra con un minusculo rayito. 

La capital nos gustó. En el recorrido que hicimos vimos rincones muy agradables. Acabamos cenando en una terraza recomendada por la guía del Lonely Planet cuya especialidad era el cabrito, que no cubrió las expectativas. Y de nuevo a las motos casi a oscuras para volver al barco.





Sanchichauto aparcado en la capital.

A la mañana volvemos a las motos y nos dirigimos al santuario de los dioses tracios. El conjunto impresiona sobre todo si tenemos en cuenta que su construcción se inició hacia el año 1000 antes de Cristo. De allí los franceses se llevaron la famosa Victoria de Samotracia que hoy se encuentra en el Louvre.






Nuevamente a las motos y a buscar las termas, pero antes parada a almorzar. No somos capaces de encontrar las termas de marras y acabamos en una especie de campamento hippie al lado de unas pozas en las que con gran valor Mª Angeles se baña. En esta isla hemos encontrado bastantes hippies, lo que da idea del turismo de la misma. Tras pasar por la playa para un baño tradicional, conseguimos llegar a la capital con las motos agonizantes.


Ayer a la noche se veían las Pleyades, así que estando cerca de la tierra de Safo, vamos a cerrar con unos versos suyos:

Las Pleyades ya se esconden,
 la luna también y media la noche,
las horas pasan, 
y voy a acostarme sola.

Postdata: no nos ha dado tiempo a estrenar la potera. Tengamos confianza en mañana

Alysio 2014